Psalms 78 — RVR09

Psalms 78 of 150, RVR09, 72 verses, free to read. Video for Psalms 78 is in production.

  1. Escucha, pueblo mío, mi ley;<br> Inclinad vuestro oído a las palabras de mi boca.
  2. Abriré mi boca en proverbios;<br> Hablaré cosas escondidas desde tiempos antiguos,
  3. Las cuales hemos oído y entendido;<br> Que nuestros padres nos las contaron.
  4. No las encubriremos a sus hijos,<br> Contando a la generación venidera las alabanzas de Jehová,<br> Y su potencia, y las maravillas que hizo.
  5. El estableció testimonio en Jacob,<br> Y puso ley en Israel,<br> La cual mandó a nuestros padres<br> Que la notificasen a sus hijos;
  6. Para que lo sepa la generación venidera, y los hijos que nacerán;<br> Y los que se levantarán lo cuenten a sus hijos,
  7. A fin de que pongan en Dios su confianza,<br> Y no se olviden de las obras de Dios;<br> Que guarden sus mandamientos,
  8. Y no sean como sus padres,<br> Generación contumaz y rebelde;<br> Generación que no dispuso su corazón,<br> Ni fue fiel para con Dios su espíritu.
  9. Los hijos de Efraín, arqueros armados,<br> Volvieron las espaldas en el día de la batalla.
  10. No guardaron el pacto de Dios,<br> Ni quisieron andar en su ley;
  11. Sino que se olvidaron de sus obras,<br> Y de sus maravillas que les había mostrado.
  12. Delante de sus padres hizo maravillas<br> En la tierra de Egipto, en el campo de Zoán.
  13. Dividió el mar y los hizo pasar;<br> Detuvo las aguas como en un montón.
  14. Les guió de día con nube,<br> Y toda la noche con resplandor de fuego.
  15. Hendió las peñas en el desierto,<br> Y les dio a beber como de grandes abismos,
  16. Pues sacó de la peña corrientes,<br> E hizo descender aguas como ríos.
  17. Pero aún volvieron a pecar contra él,<br> Rebelándose contra el Altísimo en el desierto;
  18. Pues tentaron a Dios en su corazón,<br> Pidiendo comida a su gusto.
  19. Y hablaron contra Dios,<br> Diciendo: ¿Podrá poner mesa en el desierto?
  20. He aquí ha herido la peña, y brotaron aguas,<br> Y torrentes inundaron la tierra;<br> ¿Podrá dar también pan?<br> ¿Dispondrá carne para su pueblo?
  21. Por tanto, oyó Jehová, y se indignó;<br> Se encendió el fuego contra Jacob,<br> Y el furor subió también contra Israel,
  22. Por cuanto no habían creído a Dios,<br> Ni habían confiado en su salvación.
  23. Sin embargo, mandó a las nubes de arriba,<br> Y abrió las puertas de los cielos,
  24. E hizo llover sobre ellos maná para que comiesen,<br> Y les dio trigo de los cielos.
  25. Pan de nobles comió el hombre;<br> Les envió comida hasta saciarles.
  26. Movió el solano en el cielo,<br> Y trajo con su poder el viento sur,
  27. E hizo llover sobre ellos carne como polvo,<br> Como arena del mar, aves que vuelan.
  28. Las hizo caer en medio del campamento,<br> Alrededor de sus tiendas.
  29. Comieron, y se saciaron;<br> Les cumplió, pues, su deseo.
  30. No habían quitado de sí su anhelo,<br> Aún estaba la comida en su boca,
  31. Cuando vino sobre ellos el furor de Dios,<br> E hizo morir a los más robustos de ellos,<br> Y derribó a los escogidos de Israel.
  32. Con todo esto, pecaron aún,<br> Y no dieron crédito a sus maravillas.
  33. Por tanto, consumió sus días en vanidad,<br> Y sus años en tribulación.
  34. Si los hacía morir, entonces buscaban a Dios;<br> Entonces se volvían solícitos en busca suya,
  35. Y se acordaban de que Dios era su refugio,<br> Y el Dios Altísimo su redentor.
  36. Pero le lisonjeaban con su boca,<br> Y con su lengua le mentían;
  37. Pues sus corazones no eran rectos con él,<br> Ni estuvieron firmes en su pacto.
  38. Pero él, misericordioso, perdonaba la maldad, y no los destruía;<br> Y apartó muchas veces su ira,<br> Y no despertó todo su enojo.
  39. Se acordó de que eran carne,<br> Soplo que va y no vuelve.
  40. ¡Cuántas veces se rebelaron contra él en el desierto,<br> Lo enojaron en el yermo!
  41. Y volvían, y tentaban a Dios,<br> Y provocaban al Santo de Israel.
  42. No se acordaron de su mano,<br> Del día que los redimió de la angustia;
  43. Cuando puso en Egipto sus señales,<br> Y sus maravillas en el campo de Zoán;
  44. Y volvió sus ríos en sangre,<br> Y sus corrientes, para que no bebiesen.
  45. Envió entre ellos enjambres de moscas que los devoraban,<br> Y ranas que los destruían.
  46. Dio también a la oruga sus frutos,<br> Y sus labores a la langosta.
  47. Sus viñas destruyó con granizo,<br> Y sus higuerales con escarcha;
  48. Entregó al pedrisco sus bestias,<br> Y sus ganados a los rayos.
  49. Envió sobre ellos el ardor de su ira;<br> Enojo, indignación y angustia,<br> Un ejército de ángeles destructores.
  50. Dispuso camino a su furor;<br> No eximió la vida de ellos de la muerte,<br> Sino que entregó su vida a la mortandad.
  51. Hizo morir a todo primogénito en Egipto,<br> Las primicias de su fuerza en las tiendas de Cam.
  52. Hizo salir a su pueblo como ovejas,<br> Y los llevó por el desierto como un rebaño.
  53. Los guió con seguridad, de modo que no tuvieran temor;<br> Y el mar cubrió a sus enemigos.
  54. Los trajo después a las fronteras de su tierra santa,<br> A este monte que ganó su mano derecha.
  55. Echó las naciones de delante de ellos;<br> Con cuerdas repartió sus tierras en heredad,<br> E hizo habitar en sus moradas a las tribus de Israel.
  56. Pero ellos tentaron y enojaron al Dios Altísimo,<br> Y no guardaron sus testimonios;
  57. Sino que se volvieron y se rebelaron como sus padres;<br> Se volvieron como arco engañoso.
  58. Le enojaron con sus lugares altos,<br> Y le provocaron a celo con sus imágenes de talla.
  59. Lo oyó Dios y se enojó,<br> Y en gran manera aborreció a Israel.
  60. Dejó, por tanto, el tabernáculo de Silo,<br> La tienda en que habitó entre los hombres,
  61. Y entregó a cautiverio su poderío,<br> Y su gloria en mano del enemigo.
  62. Entregó también su pueblo a la espada,<br> Y se irritó contra su heredad.
  63. El fuego devoró a sus jóvenes,<br> Y sus vírgenes no fueron loadas en cantos nupciales.
  64. Sus sacerdotes cayeron a espada,<br> Y sus viudas no hicieron lamentación.
  65. Entonces despertó el Señor como quien duerme,<br> Como un valiente que grita excitado del vino,
  66. E hirió a sus enemigos por detrás;<br> Les dio perpetua afrenta.
  67. Desechó la tienda de José,<br> Y no escogió la tribu de Efraín,
  68. Sino que escogió la tribu de Judá,<br> El monte de Sion, al cual amó.
  69. Edificó su santuario a manera de eminencia,<br> Como la tierra que cimentó para siempre.
  70. Eligió a David su siervo,<br> Y lo tomó de las majadas de las ovejas;
  71. De tras las paridas lo trajo,<br> Para que apacentase a Jacob su pueblo,<br> Y a Israel su heredad.
  72. Y los apacentó conforme a la integridad de su corazón,<br> Los pastoreó con la pericia de sus manos.