Lamentations 2 — RVR09

Lamentations 2 of 5, RVR09, 22 verses, free to read. Video for Lamentations 2 is in production.

  1. ¡Cómo oscureció el Señor en su furor a la hija de Sion!<br> Derribó del cielo a la tierra la hermosura de Israel,<br> Y no se acordó del estrado de sus pies en el día de su furor.
  2. Destruyó el Señor, y no perdonó;<br> Destruyó en su furor todas las tiendas de Jacob;<br> Echó por tierra las fortalezas de la hija de Judá,<br> Humilló al reino y a sus príncipes.
  3. Cortó con el ardor de su ira todo el poderío de Israel;<br> Retiró de él su diestra frente al enemigo,<br> Y se encendió en Jacob como llama de fuego que ha devorado alrededor.
  4. Entesó su arco como enemigo, afirmó su mano derecha como adversario,<br> Y destruyó cuanto era hermoso.<br> En la tienda de la hija de Sion derramó como fuego su enojo.
  5. El Señor llegó a ser como enemigo, destruyó a Israel;<br> Destruyó todos sus palacios, derribó sus fortalezas,<br> Y multiplicó en la hija de Judá la tristeza y el lamento.
  6. Quitó su tienda como enramada de huerto;<br> Destruyó el lugar en donde se congregaban;<br> Jehová ha hecho olvidar las fiestas solemnes y los días de reposo en Sion,<br> Y en el ardor de su ira ha desechado al rey y al sacerdote.
  7. Desechó el Señor su altar, menospreció su santuario;<br> Ha entregado en mano del enemigo los muros de sus palacios;<br> Hicieron resonar su voz en la casa de Jehová como en día de fiesta.
  8. Jehová determinó destruir el muro de la hija de Sion;<br> Extendió el cordel, no retrajo su mano de la destrucción;<br> Hizo, pues, que se lamentara el antemuro y el muro; fueron desolados juntamente.
  9. Sus puertas fueron echadas por tierra, destruyó y quebrantó sus cerrojos;<br> Su rey y sus príncipes están entre las naciones donde no hay ley;<br> Sus profetas tampoco hallaron visión de Jehová.
  10. Se sentaron en tierra, callaron los ancianos de la hija de Sion;<br> Echaron polvo sobre sus cabezas, se ciñeron de cilicio;<br> Las vírgenes de Jerusalén bajaron sus cabezas a tierra.
  11. Mis ojos desfallecieron de lágrimas, se conmovieron mis entrañas,<br> Mi hígado se derramó por tierra a causa del quebrantamiento de la hija de mi pueblo,<br> Cuando desfallecía el niño y el que mamaba, en las plazas de la ciudad.
  12. Decían a sus madres: ¿Dónde está el trigo y el vino?<br> Desfallecían como heridos en las calles de la ciudad,<br> Derramando sus almas en el regazo de sus madres.
  13. ¿Qué testigo te traeré, o a quién te haré semejante, hija de Jerusalén?<br> ¿A quién te compararé para consolarte, oh virgen hija de Sion?<br> Porque grande como el mar es tu quebrantamiento; ¿quién te sanará?
  14. Tus profetas vieron para ti vanidad y locura;<br> Y no descubrieron tu pecado para impedir tu cautiverio,<br> Sino que te predicaron vanas profecías y extravíos.
  15. Todos los que pasaban por el camino batieron las manos sobre ti;<br> Silbaron, y movieron despectivamente sus cabezas sobre la hija de Jerusalén, diciendo:<br> ¿Es esta la ciudad que decían de perfecta hermosura, el gozo de toda la tierra?
  16. Todos tus enemigos abrieron contra ti su boca;<br> Se burlaron, y crujieron los dientes; dijeron: Devorémosla;<br> Ciertamente este es el día que esperábamos; lo hemos hallado, lo hemos visto.
  17. Jehová ha hecho lo que tenía determinado;<br> Ha cumplido su palabra, la cual él había mandado desde tiempo antiguo.<br> Destruyó, y no perdonó;<br> Y ha hecho que el enemigo se alegre sobre ti,<br> Y enalteció el poder de tus adversarios.
  18. El corazón de ellos clamaba al Señor;<br> Oh hija de Sion, echa lágrimas cual arroyo día y noche;<br> No descanses, ni cesen las niñas de tus ojos.
  19. Levántate, da voces en la noche, al comenzar las vigilias;<br> Derrama como agua tu corazón ante la presencia del Señor;<br> Alza tus manos a él implorando la vida de tus pequeñitos,<br> Que desfallecen de hambre en las entradas de todas las calles.
  20. Mira, oh Jehová, y considera a quién has hecho así.<br> ¿Han de comer las mujeres el fruto de sus entrañas, los pequeñitos a su tierno cuidado?<br> ¿Han de ser muertos en el santuario del Señor el sacerdote y el profeta?
  21. Niños y viejos yacían por tierra en las calles;<br> Mis vírgenes y mis jóvenes cayeron a espada;<br> Mataste en el día de tu furor; degollaste, no perdonaste.
  22. Has convocado de todas partes mis temores, como en un día de solemnidad;<br> Y en el día del furor de Jehová no hubo quien escapase ni quedase vivo;<br> Los que crié y mantuve, mi enemigo los acabó.